
Hace treinta años, una diminuta nave espacial llamada Giotto hizo historia volando a 600 kilómetros del cometa Halley. Ese excitante encuentro de la primera sonda del espacio profundo de la Agencia Espacial Europea, entre los días 13 y 14 de marzo de 1986 conquistó la imaginación del público. Esa noche llegó a llamarse “la noche del cometa” e impulsó futuras misiones de exploración de cometas.