
IATA ha revisado ligeramente a la baja su previsión de beneficios para 2016, situándola en 35.600 millones de dólares (en junio pronosticó 39.400). La desaceleración del PIB mundial y el aumento de los costes son los principales factores de esta rebaja. Aun así, será el mayor beneficio absoluto generado por la industria aérea.