
Sábado trágico para la aviación privada y recreativa en Suiza y Francia ya que tres aeronaves se estrellaron causando ocho muertos. Ninguna persona sobrevivió. El siniestro más terrible, que posiblemente ha sido una colisión en vuelo entre un planeador y un avión de cuatro plazas, se produjo en el Cantón de los Grisones, en Suiza, en el que perdieron la vida cinco personas.