Ante estas circunstancias, la Comisión Deontológica alerta sobre las consecuencias que estas presiones pueden tener sobre la legalidad y seguridad de las operaciones de vuelo, especialmente cuando dichas presiones están dirigidas a prolongar las programaciones de las tripulaciones más allá de los límites establecidos.
Asimismo, la Comisión Deontológica del COPAC exhorta a los operadores aéreos y a la Administración aeronáutica a propiciar un entorno que garantice el ejercicio profesional adecuado, reforzando la autoridad del Comandante como un pilar fundamental de la defensa de la seguridad aérea, objetivo común que todas las partes implicadas en la operación aérea hemos de garantizar.